Comentario
Vino primero pura de Juan Ramón Jiménez
En Eternidades (1917), Juan Ramón Jiménez presenta una alegoría donde la poesía misma aparece personificada, evolucionando desde la pureza inicial hacia múltiples transformaciones. El poema «Vino, primero, pura» traza un viaje lírico donde el poeta ama ingenua la poesía «vestida de inocencia», pero luego la rechaza cuando se reviste de «no sé qué ropajes» hasta convertirse en «una reina, / fastuosa de tesoros». Esta evolución funciona como metáfora de la tensión entre la ornamentación y la esencialidad, reflejo de la propia trayectoria artística juanramoniana entre el modernismo floral y la depuración del novecentismo.
El odio que el poeta confiesa «sin saberlo» no es desprecio, sino respuesta visceral ante el alejamiento de la verdad poética. La imagen de la poesía como reina «fastuosa de tesoros» evoca el simbolismo modernista, que Juan Ramón rechaza con su «iracundia de yel y sin sentido». Este rechazo refleja la consciencia crítica del poeta ante la corrupción de su visión primitiva mediante el exceso ornamental.
El giro fundamental sucede con el desnudamiento progresivo: «Mas se fue desnudando. / Y yo le sonreía». La sonrisa marca el retorno de la esperanza. Tras recuperar «la túnica / de su inocencia antigua», el poeta prosigue el despojo hasta el momento culminante: «Y se quitó la túnica, / y apareció desnuda toda». La conclusión es apoteósica: «¡Oh pasión de mi vida, poesía / desnuda, mía para siempre!».
La desnudez representa la autenticidad última, la pureza depurada de todo artificio. Juan Ramón Jiménez teoriza aquí la «palabra exacta», ese vocabulario despojado de adornos que nombra las cosas en su verdadera naturaleza. La triple afirmación final—«pasión», «desnudez», «mía»—sintetiza el ideario poético juanramoniano: la emoción como motor legítimo, la forma depurada como camino hacia la verdad, y la apropiación personal como garantía de autenticidad. El poema propone que la verdadera belleza reside en la esencialidad de la expresión, en aquello que persiste cuando desaparecen los ornamentos.
Audio: Víctor Villoria
Vino, primero, pura,
vestida de inocencia;
y la amé como un niño.
Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes;
y la fui odiando, sin saberlo.
Llegó a ser una reina,
fastuosa de tesoros…
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!
…Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.
Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.
Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda…
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!
Juan Ramón Jiménez, Eternidades, 1917
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Autor
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Hola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente en la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!
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