Comentario
Aunque tú no lo sepas, de Luis García Montero
El poema presenta una estructura que captura la tensión entre realidad e imaginación. García Montero confronta al lector con una paradoja profunda: la posibilidad de una vida paralela vivida completamente en la mente, invisible para quien la inspira. Este juego entre lo real e imaginario constituye uno de los ejes temáticos fundamentales del poemario Habitaciones separadas, donde el poeta explora cómo la fantasía y la realidad coexisten en espacios emocionales separados.
El tono es profundamente intimista, casi confesional. García Montero utiliza la repetición como procedimiento retórico esencial: el verso «Aunque tú no lo sepas» funciona como estribillo que marca los momentos clave de la revelación lírica. Esta estructura circular, donde comienza y termina con el símbolo de la luz onírica, refleja la naturaleza cíclica de la obsesión amorosa. El poema no relata una historia progresiva, sino que regresa constantemente al mismo punto: la asimetría radical entre el amor sentido y el amor desconocido.
García Montero pertenece al movimiento de la poesía de la experiencia, corriente surgida en los ochenta que reivindica la cotidianidad como materia poética. Los detalles minuciosos —«pedirme un cenicero, curiosear los libros» o «responder al deseo de mis labios / con tus labios de whisky»— se entrelazan con la vivencia más íntima: la imaginación. La perspectiva romántica se invierte: no celebra el encuentro ni lamenta la ausencia, sino presenta la creación consciente de una realidad paralela nunca conocida por quien la inspira. «Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo» resume esta transgresión: no es imaginar un futuro posible, sino haber vivido ya una existencia completa que jamás será descubierta.
Audio: Luis García Montero
Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos…
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
Luis García Montero, Habitaciones separadas, 1994
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Autor
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Hola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente en la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!
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