Comentario
Si mi voz muriera en tierra de Rafael Alberti
En estos versos de Rafael Alberti, pertenecientes a Marinero en tierra, la despedida se transforma en una imagen de belleza serena. La voz poética imagina su desaparición, pero no la concibe como un final oscuro, sino como un regreso al mar, ese espacio esencial donde todo parece recobrar sentido.
Hay en el poema una delicadeza conmovedora. Alberti sugiere más de lo que declara y convierte la posible muerte de la voz en una forma de permanencia. Cuando pide que sea llevada “al nivel del mar” y dejada en “la ribera”, el mar deja de ser simple paisaje para convertirse en símbolo de origen, memoria y verdad íntima, uno de los núcleos emocionales de Marinero en tierra.
La musicalidad del poema nace, en buena parte, de la repetición. Ese “llevadla al nivel del mar” suena como una plegaria, como una breve ceremonia verbal que insiste en un deseo profundo: que la voz no quede varada en la tierra. Esa sencillez rítmica y ese aire de canción enlazan muy bien con la sensibilidad de la Generación del 27, capaz de fundir tradición, modernidad y resonancias populares.
Las imágenes finales terminan de elevar el poema. El ancla, la estrella, el viento y la vela forman una cadena simbólica de gran fuerza visual: arraigo, guía, impulso y libertad. Así, la voz queda ennoblecida, convertida en insignia marinera, y la nostalgia deja de pesar para volverse canto. Alberti logra, con pocos elementos y una naturalidad admirable, que la pérdida flote como una promesa luminosa.
Audio: Víctor Villoria
Si mi voz muriera en tierra,
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.
¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!
Rafael Alberti, Marinero en tierra, 1925
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Ver todas las entradasHola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente en la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!










