No volveré a ser joven de Gil de Biedma

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By Víctor Villoria

No volveré a ser joven de Gil de Biedma.

El poema de Jaime Gil de Biedma perteneciente a sus Poemas póstumos (1968) es una reflexión lúcida y desengañada sobre el paso del tiempo. Su tema central es el contraste entre la ilusión juvenil de que la vida es un espacio donde uno puede «llevarse la vida por delante» y la verdad adulta de que todo termina en envejecimiento y muerte.

La estructura del poema descansa en una metáfora teatral que articula todo el significado. En las primeras estrofas, el yo lírico recuerda cómo creía que envejecer y morir eran «las dimensiones del teatro»—elementos marginales de una función en la que era protagonista. Pero con el giro «Pero ha pasado el tiempo», la certeza se impone: lo que parecía accidental es, en realidad, el único argumento de la obra. La repetición anafórica de «envejecer, morir» en la estrofa final subraya cómo estos términos, que antes aparecían como decoración, ahora son la esencia misma de la existencia.

El tono pertenece a la poesía de la Generación del 50: coloquial, sobrio, sin exageración lírica, impregnado de una ironía melancólica que marca la diferencia con la tradición clásica. Donde la literatura clásica ofrecía consuelos filosóficos frente a la vejez, Biedma rechaza toda compensación. No hay romanticismo ni esperanza redentora; solo la confrontación lúcida con una verdad incómoda: que la vida carece de significado trascendente y que la madurez no ofrece recompensa alguna por lo perdido. Es precisamente esa ausencia de consuelo lo que confiere al poema su poder perturbador y su capacidad para resonar en cualquiera que haya comprendido, demasiado tarde, que ha dejado de ser joven.

 Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Gil de Biedma, Poemas póstumos, 1968

Autor

  • Hola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente en la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.

    Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!

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