Comentario
Epitafio de Nicanor Parra.
Este poema pertenece a Poemas y antipoemas (1954) y presenta un autorretrato que sustituye la solemnidad funeraria por una mirada irónica. El título anuncia unas palabras destinadas a recordar a un muerto, pero la voz del poema no enumera hazañas ni virtudes ejemplares: describe un cuerpo corriente y una personalidad contradictoria.
El comienzo, “De estatura mediana”, marca una deliberada falta de grandeza. Expresiones como “ni delgada ni gruesa” y “ni muy listo ni tonto de remate” construyen una identidad alejada de los extremos y de cualquier ideal heroico. La referencia al padre profesor y a la madre modista sitúa al personaje en un entorno trabajador. Después, la descripción avanza hacia una caricatura: las orejas abundantes, la “nariz de boxeador mulato” y la “boca de ídolo azteca” convierten el rostro en una combinación singular, nada idealizada.
El tono oscila entre la familiaridad y una burla que también alcanza al propio hablante. La luz “entre irónica y pérfida” introduce una sombra de malicia: el retrato no busca embellecer ni absolver. Esta mezcla de lenguaje conversacional y elaboración poética caracteriza la antipoesía de Parra, que cuestiona la solemnidad sin renunciar al ritmo ni a las imágenes.
La enumeración desemboca en “fui lo que fui”, aceptación escueta de una vida sin explicaciones grandiosas. Las imágenes culinarias finales recogen la anterior devoción por “la buena mesa” y trasladan la identidad al terreno doméstico. El vinagre y el aceite sugieren componentes distintos, difíciles de integrar; el “embutido de ángel y bestia” reúne lo espiritual y lo animal en una fórmula deliberadamente poco sublime. La contradicción resulta así inseparable de lo humano: el epitafio no consagra una figura perfecta, sino que conserva, con humor, su incómoda complejidad.
Audio: Víctor Villoria. ✉️
De estatura mediana,
con una voz ni delgada ni gruesa,
hijo mayor de un profesor primario
y de una modista de trastienda;
flaco de nacimiento
aunque devoto de la buena mesa;
de mejillas escuálidas
y de más bien abundantes orejas;
con un rostro cuadrado
en que los ojos se abren apenas
y una nariz de boxeador mulato
baja a la boca de ídolo azteca
—todo esto bañado
por una luz entre irónica y pérfida—
ni muy listo ni tonto de remate
fui lo que fui: una mezcla
de vinagre y de aceite de comer.
¡Un embutido de ángel y bestia!
Nicanor Parra, Poemas y antipoemas, 1954
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Ver todas las entradasHola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente JUBILADO. Mi último destino fue la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!






