Cuando imagino de mis breves días, de Lope de Vega

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By Víctor Villoria

Cuando imagino de mis breves días, de Lope de Vega

La nieve llega al cabello antes de tiempo: no la traen los años, sino las tristezas amorosas. Esta imagen abre el balance doloroso que desarrolla «Cuando imagino de mis breves días», de Lope de Vega, incluido en Rimas (1604). La voz poética considera que el amor le debe una parte de su vida, consumida entre sufrimientos y promesas engañosas. El tono inicial, de queja y desengaño, desemboca en una afirmación de voluntad: frente al poder de la pasión, todavía parece posible recuperar el gobierno de sí mismo.

El centro del poema es el conflicto entre deseo y razón. Amor aparece personificado como un «tirano»: no acompaña ni libera, sino que somete. Sus «falsas alegrías» son «veneno que en cristal la razón bebe». La imagen reúne atractivo y peligro: el cristal contiene una sustancia dañina, como el placer encubre el sufrimiento. Además, el apetito se presenta «vestido de mis dulces fantasías»; el engaño no procede únicamente del amor, pues también participa en él la imaginación del enamorado.

La forma del soneto —catorce versos de once sílabas, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos— organiza esta reflexión. Los cuartetos exponen el daño; el primer terceto pregunta cómo ha podido la razón abandonar «su oficio». Las «yerbas del olvido» sugieren una sustancia capaz de adormecer el juicio. La repetición de «razón» acentúa la contradicción: la facultad encargada de orientar la conducta acaba justificando aquello que debería contener.

El «Mas» del último terceto introduce el giro esperanzado. La reiteración de «remedio» transforma la queja en búsqueda de salida. El cierre, «el remedio de amor, querer vencelle», juega con «querer»: frente al querer amoroso se alza la voluntad de vencerlo. No proclama una victoria conseguida, sino la posibilidad de comenzar a resistirse.

Audio: Víctor Villoria. ✉️

Cuando imagino de mis breves días
los muchos que el tirano Amor me debe,
y en mi cabello anticipar la nieve,
más que los años las tristezas mías,

veo que son sus falsas alegrías
veneno que en cristal la razón bebe,
por quien el apetito se le atreve
vestido de mis dulces fantasías.

¿Qué yerbas del olvido ha dado el gusto
a la razón, que sin hacer su oficio
quiere contra razón satisfacelle?

Mas consolarse puede mi disgusto,
que es el deseo del remedio indicio,
y el remedio de amor, querer vencelle.

Lope de Vega, Rimas, 1604

Autor

  • Víctor Villoria

    Hola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente JUBILADO. Mi último destino fue la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.

    Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!

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