Comentario
Señora mía, si de vos yo ausente, de Garcilaso de la Vega
Seguir viviendo parece una traición al amor; dejar de vivir supone renunciar a cualquier esperanza de recuperarlo. Entre esas dos posibilidades queda atrapada la voz de «Señora mía, si de vos yo ausente», de Garcilaso de la Vega, identificado como soneto IX dentro de su poesía. La ausencia de la amada desencadena un conflicto sin salida: ninguna decisión ofrece consuelo.
El tema central es la contradicción del enamorado. Si sobrevive lejos de la mujer, considera que ofende la intensidad de su sentimiento y la felicidad de haber estado junto a ella. Pero, si pierde el deseo de vivir, también pierde «cuanto bien de vos espero». La oposición entre «desespero» y «espero» concentra ese vaivén: desesperación y esperanza nacen del mismo vínculo. No se afirma que la mujer lo haya rechazado; el sufrimiento procede explícitamente de su ausencia.
Los catorce versos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos, acompañan el desarrollo del conflicto. Los cuartetos exponen los razonamientos enfrentados; los tercetos muestran sus consecuencias interiores. La unión entre «diferente» y «diferencia», al pasar de una estrofa a otra, prolonga verbalmente la división del protagonista. El tono es íntimo y angustiado, pero también reflexivo: el dolor intenta explicarse mediante argumentos que terminan anulándose.
En el desenlace, los sentimientos adquieren comportamiento humano: están «reñidos» y «pelean noche y día». Esta personificación convierte la conciencia en un campo de batalla. Frente al tratamiento respetuoso de «Señora mía», la expresión «No sé ya qué hacerme» introduce una desorientación cercana al habla cotidiana. El último verso culmina la paradoja, una contradicción que revela una verdad emocional: las fuerzas enfrentadas «sólo se conciertan» para perjudicar al enamorado. Su único acuerdo consiste, precisamente, en impedirle la paz.
Audio: Víctor Villoria. ✉️
Señora mía, si de vos yo ausente
en esta vida duro y no me muero,
paréceme que ofendo a lo que os quiero,
y al bien de que gozaba en ser presente.
Tras éste, luego siento otro accidente,
que es ver que si de vida desespero,
yo pierdo cuanto bien de vos espero,
y así ando en lo que siento diferente.
En esta diferencia mis sentidos
están en vuestra ausencia y en porfía.
No sé ya qué hacerme en mal tamaño.
Nunca entre sí los veo sino reñidos.
De tal arte pelean noche y día,
que sólo se conciertan en mi daño.
Garcilaso de la Vega
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Ver todas las entradasHola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente JUBILADO. Mi último destino fue la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!