Felipe Benítez Reyes. Advertencia.
Si alguna vez sufres —y lo harás— por alguien que te amó y que te abandona, no le guardes rencor ni le perdones:
Poemas y autores para utilizar en el aula.
Si alguna vez sufres —y lo harás— por alguien que te amó y que te abandona, no le guardes rencor ni le perdones:
Góngora, imitando las canciones tradicionales en verso menor, crea este famoso poema en el que nuevamente, al igual que en las jarchas y las cantigas de amigo, la mujer cobra un protagonismo esencial. ¡Una maravila!
Desde la absoluta sencillez de Joan Margarit surge este poema que no abandona el tema del tiempo, del recuerdo, de la literatura…
Francisca Aguirre tiene una obra tardía basada en la naturalidad, en el recuerdo de la infancia y en la reflexión sobre la vida y el pasado.
Este poema, y en realidad todo el libro del que procede, no es sino la expresión del asombro del poeta ante la contemplación de la naturaleza.
El tema de la avecilla que promueve la melancolía de un prisionero es un tema repetido en otras literaturas, pero lo que diferencia este poema de los restantes es la ausencia de patetismo y la capacidad para centrarse en lo fundamental con el menor número de recursos posible. Se ha traducido a diversos idiomas.
Este romance es uno de los más difundidos por toda España y en Marruecos: no así en América, donde Cuba y Chile no nos ofrecen hasta ahora sino versiones incompletas.
Se funda este romance en los legendarios amores de Eginardo, secretario y camarero de Carlomagno, con Emma, la hija del emperador. El chocante detalle de la espada interpuesta en el lecho era un viejo símbolo jurídico indicador del respeto a la virginidad; el rey del romance interpone su espada como expresión de un imposible deseo de proteger la pureza de su hija, y, a la vez, como una acusación y una amenaza.
El tema de Dios es un continuo en la obra de Dámaso Alonso; de hecho este poema podría pertenecer a Hijos de la ira, de 1944, donde el tema de un Dios ajeno a las expectativas del ser humano ya aparece. Este poema es de 1986 y vemos que al menos temáticamente se mantiene la búsqueda de Dios.
Este poema es una prueba de un concepto de la poesía que busca más la reflexión ingeniosa que la sinceridad del sentimiento. El poeta reflexiona y rebate la idea de que la ausencia hace que el amor se olvide. No deja de ser un reflejo del concepto amoroso del amor cortés; no obstante la comparación final es, sin duda, un acierto.