Comentario
La patinadora de Concha Méndez
En “La patinadora”, Concha Méndez convierte una escena invernal en una pequeña celebración del movimiento, la gracia y la ligereza. El poema parece dibujar, con muy pocos trazos, una figura que no solo se desliza sobre la nieve, sino que casi se funde con ella, como si su cuerpo quedara transformado en aire, luz y música interior.
El tema principal es, por tanto, la armonía entre la figura humana y la naturaleza. La patinadora no aparece descrita de un modo realista o detallado, sino a través de imágenes que la vuelven casi soñada: es “mariposa” y “danzarina”, vuela, desciende y lleva consigo “el rumor de las alturas” y “el rumor de las corrientes”. Esa forma de presentar la escena acerca el poema a una sensibilidad de raíz vanguardismo, muy presente en los primeros libros de la autora, donde la realidad se contempla con una mirada ágil, moderna y muy visual.
El tono es ligero, jubiloso y limpio. No hay conflicto ni dramatismo: todo en el poema transmite una sensación de frescura, como si el descenso por la nieve estuviera envuelto en una claridad casi musical. Esa levedad se apoya en un lenguaje muy sencillo en apariencia, pero muy cuidado en su capacidad de sugerir; así, la patinadora baja “como el claror de la aurora”, comparación que asocia su movimiento con una luz naciente, suave y deslumbrante a la vez.
Entre las claves de lectura más interesantes destaca el valor simbólico del vuelo. Aunque la patinadora se desplaza sobre la nieve, el poema insiste en que “vuela”, de modo que el patinaje deja de ser solo un deporte o un gesto físico para convertirse en imagen de libertad, de ligereza vital y de dominio elegante del espacio. También resulta significativa la unión entre paisaje y vestido: la “falda plisada”, “hecha ritmos, hecha pliegues”, recoge el sonido de las alturas y de las corrientes, como si la ropa participara también de esa danza. Esa atención a la indumentaria y al dinamismo femenino encaja muy bien con la modernidad de Concha Méndez, una escritora vinculada a la Generación del 27 y a una poesía que acogió con naturalidad el deporte, la velocidad y las nuevas imágenes del mundo contemporáneo.
También llaman la atención las repeticiones, que dan al poema una estructura circular muy musical. La apertura y el cierre repiten, con una leve variación en el orden, las imágenes de “danzarina de las nieves” y “mariposa de los vientos”; ese recurso hace que la composición parezca girar sobre sí misma, como un pequeño número coreográfico. Más que avanzar hacia una conclusión, el poema crea una impresión perdurable, un destello de belleza en movimiento.
Leído dentro de Inquietudes, libro publicado en 1926, el poema revela muy bien una de las notas más atractivas de aquella primera etapa de la autora: la capacidad de mirar lo moderno sin perder la gracia lírica. En vez de convertir la escena en una simple estampa deportiva, la poesía la eleva y la vuelve casi ingrávida. Ahí reside buena parte de su encanto: en hacer que la nieve, el aire, la luz y el cuerpo formen durante unos versos una sola música.
Audio: Víctor Villoria
Danzarina de las nieves.
De los vientos mariposa.
Sobre una mar de blancor
vuela la patinadora,
y desciende las vertientes
como el claror de la aurora.
El rumor de las alturas,
el rumor de las corrientes,
lleva en su falda plisada
hecha ritmos, hecha pliegues.
Vuela la patinadora
descendiendo las vertientes;
mariposa de los vientos,
danzarina de las nieves.
Concha Méndez, Inquietudes, 1926
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Autor
Ver todas las entradasHola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente en la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!










