Comentario
Por aire sucio de Idea Vilariño
En “Por aire sucio”, Idea Vilariño imagina una luna muy distinta de la que suele habitar la tradición lírica. No aparece suspendida en una noche serena ni envuelta en un resplandor apacible, sino “azorada”, abriéndose paso entre niebla, carbón, escoria y restos de un mundo degradado. Desde los primeros versos, el poema propone una escena de gran fuerza visual: la belleza no desciende intacta sobre la realidad, sino que lucha por atravesarla, como si toda pureza tuviera que nacer entre golpes, tropiezos y suciedad.
Una de las claves más sugestivas del poema está en la transformación del símbolo lunar. La luna, asociada tantas veces al ensueño, al misterio o a la delicadeza, aquí se cubre de dureza y desamparo. Se la ve caer, rodar, golpearse, casi como una criatura herida. Esa inversión vuelve muy intensa su presencia: ya no ilumina desde lejos, sino que padece. Y al padecer, encarna algo profundamente humano. La repetición de “luna que sale” y el encadenamiento insistente de objetos y acciones crean un ritmo entrecortado, casi jadeante, que reproduce la sensación de avance penoso, de ascenso difícil en medio de un “aire de impureza”.
También resulta muy reveladora la acumulación de materiales pobres o falsificados: “cartón”, “pintura”, “uña artificial”, “rellenos”, “monedas”. Todo parece hablar de un mundo recubierto, postizo, incapaz de ofrecer una verdad limpia. Por eso conmueve tanto la orden de apartarse “la capa de basura”: bajo ella sobrevive una aspiración a lo esencial. Al final, cuando la luna entra “sola y pura como un clavo” en ese “muro glacial donde termina la existencia”, el poema alcanza una intensidad austera y desgarradora, muy propia de la sensibilidad de la Generación del 45.
Audio: Víctor Villoria
Luna que sale sí luna que sale
azorada en un aire de impureza
apartando carbón y esquirlas de oro
tapándose los ojos con la niebla
y que sale y que vuela y se levanta
y que cae golpeándose y que rueda.
Apártate la capa de basura
la de basura sí luna que vuela
la piedra de pegar de tropezar
la escoria de la cal luna que rueda
y el cartón la pintura y el cartón
la pasta azul la verde y la violeta
la pestaña y la uña artificiales
el tacón los rellenos las monedas
y éntrate sola y pura como un clavo
y dolorosamente y a la fuerza
en rebeldía entregada en ese muro
glacial donde termina la existencia.
Idea Vilariño, Por aire sucio, 1950
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Ver todas las entradasHola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente en la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!






