A don Luis de Góngora de Lope de Vega

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By Víctor Villoria

A don Luis de Góngora, de Lope de Vega

A don Luis de Góngora, de Lope de Vega, pertenece a La Circe (1624) y combina el homenaje a un poeta con la crítica a quienes pretenden defenderlo o imitarlo. El soneto permite apreciar cómo el elogio puede convertirse también en una forma de intervención en los debates literarios.

Los dos cuartetos, las estrofas iniciales de cuatro versos, presentan a Góngora como una figura excepcional. El «cisne del Betis» reúne la musicalidad tradicionalmente asociada al cisne y la referencia al Guadalquivir, vinculada a su origen cordobés. La lira y el «castalio coro» evocan la tradición clásica de la inspiración poética. Oro, ámbar y música crean una atmósfera de belleza preciosa y refinada: el lenguaje no describe una escena cotidiana, sino que construye una imagen elevada del escritor. La repetición «a ti» concentra en él todos los honores, mientras la envidia aparece vencida, aunque no necesariamente silenciosa.

En los tercetos, las dos estrofas finales de tres versos, llega el giro decisivo: la admiración por Góngora se contrapone a la vanidad de sus defensores. Quienes escriben «sumas», extensas explicaciones o defensas, buscan «propias ostentaciones»: exhibirse antes que servir al poeta. Frente a su «inmenso mar», esas aportaciones quedan reducidas a «viles espumas». La diferencia de tamaño expresa una diferencia de valor.

El cierre transforma a los imitadores en «ícaros». Según el mito, Ícaro cayó al acercarse demasiado al sol, cuyo calor derritió la cera de sus alas. Aquí Góngora ocupa el lugar del sol; las «plumas» sugieren tanto las alas como el instrumento de escritura. La imagen condensa la advertencia: imitar su altura no garantiza alcanzarla. Así, el tono solemne desemboca en una ironía incisiva: quien posee luz propia no necesita defensas que solo buscan brillar a su costa.

Audio: Víctor Villoria. ✉️

A don Luis de Góngora

Claro cisne del Betis que, sonoro
y grave, ennobleciste el instrumento
más dulce, que ilustró músico acento,
bañando en ámbar puro el arco de oro,

a ti lira, a ti el castalio coro
debe su honor, su fama y su ornamento,
único al siglo y a la envidia exento,
vencida, si no muda, en tu decoro.

Los que por tu defensa escriben sumas,
propias ostentaciones solicitan,
dando a tu inmenso mar viles espumas.

Los ícaros defienda, que te imitan,
que como acercan a tu sol las plumas
de tu divina luz se precipitan.

Lope de Vega, La Circe, 1624

Autor

  • Víctor Villoria

    Hola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente JUBILADO. Mi último destino fue la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.

    Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!

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