Pasando el mar Leandro el animoso de Garcilaso

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By Víctor Villoria

Pasando el mar Leandro el animoso de Garcilaso de la Vega.

En este soneto, Garcilaso de la Vega recupera la historia mítica de Leandro, el joven que cruzaba a nado el Helesponto para encontrarse con Hero, la amada que lo esperaba al otro lado del mar. La leyenda, transmitida por autores de la Antigüedad, se convierte en una escena tensa y conmovedora: Leandro lucha contra el viento y las olas, no por salvarse, sino por alcanzar una vez más el lugar donde se encuentra su felicidad.

Desde el primer verso, “Pasando el mar Leandro el animoso”, el poema presenta a un héroe dominado por una fuerza doble: el amor le da valor, pero también lo conduce al peligro. El “amoroso fuego” que lo hace arder contrasta con el agua embravecida que amenaza con apagar su vida. Fuego y agua se enfrentan como imágenes del deseo y de la muerte, y ese choque convierte la travesía en algo más que un desplazamiento físico: es una prueba extrema de fidelidad amorosa.

La naturaleza no aparece como un paisaje sereno, sino como una fuerza hostil. El viento se “esforzó”, el agua avanza con “ímpetu furioso” y las ondas se alzan como adversarias del joven. Esta personificación, recurso que atribuye rasgos humanos a elementos no humanos, permite que Leandro les hable directamente. Sin embargo, las olas no escuchan su voz cansada: la indiferencia del mar vuelve aún más dramática la súplica de quien comprende que está a punto de morir.

Los versos centrales revelan la clave emocional del soneto: Leandro no se angustia tanto por “su propia vida” como por “el bien que allí perdía muriendo”. La expresión alude a Hero, pero también convierte a la amada en la forma suprema de la dicha. Su amor desafía toda medida racional; por eso pide a las ondas algo imposible y, a la vez, profundamente humano: que le permitan llegar primero a la otra orilla y que ejecuten después su furor. La muerte no le parece insoportable si antes ha podido cumplir el deseo que lo impulsa.

La composición refleja el interés del Renacimiento por reelaborar los mitos clásicos y darles una emoción nueva. Los dos cuartetos narran el combate de Leandro contra el mar, mientras los tercetos detienen la acción para escuchar su última petición. Ese paso de la narración al discurso directo acerca el mito a una experiencia íntima: detrás del joven nadador aparece la figura del amante que acepta el riesgo y el sufrimiento porque considera que el amor merece incluso una entrega absoluta.

Audio: Víctor Villoria. ✉️

Pasando el mar Leandro el animoso,
en amoroso fuego todo ardiendo,
esforzó el viento, y fuese embraveciendo
el agua con un ímpetu furioso.

Vencido del trabajo presuroso,
contrastar a las ondas no pudiendo,
y más del bien que allí perdía muriendo,
que de su propia vida congojoso,

como pudo esforzó su voz cansada,
y a las ondas habló de esta manera,
mas nunca fue la voz de ellas oída:

-Ondas, pues no os excusa que yo muera,
dejadme allá llegar, y a la tornada
vuestro furor ejecuta en mi vida-.

Garcilaso de la Vega

Autor

  • Hola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente JUBILADO. Mi último destino fue la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.

    Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!

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