Comentario
Soneto V de Garcilaso de la Vega
En este soneto, Garcilaso de la Vega convierte la experiencia amorosa en una especie de escritura interior: la persona amada ha dejado su “gesto” grabado en el alma, y el poeta se presenta como alguien que no inventa ese amor, sino que apenas lo descifra y lo vive desde dentro. La idea resulta especialmente sugerente porque enlaza la pasión con la lectura, con la fe y con una entrega absoluta, de modo que el sentimiento amoroso aparece como una verdad íntima que ya estaba escrita antes incluso de ser pronunciada.
El tono se mueve entre la confidencia y la afirmación rotunda, pero sin estridencias: todo suena sereno, concentrado, hondamente convencido. Esa serenidad es muy característica de la sensibilidad del Renacimiento, un momento cultural que exaltó la interioridad, la armonía y una nueva atención al ser humano, en diálogo con el legado clásico y con el humanismo.
Una de las claves más hermosas del poema está en la cadena de verbos vinculados a escribir y leer: “Escrito está”, “yo escribir”, “lo escribistes”, “yo lo leo”. Esa pequeña red de palabras no es un simple adorno, sino una forma de presentar el amor como inscripción perdurable, como huella que organiza la identidad del amante. También la expresión “mi alma os ha cortado a su medida” condensa una imagen muy poderosa: el alma parece un molde o una tela ajustada exactamente a la figura amada, de manera que querer deja de ser una emoción pasajera y pasa a entenderse como forma de ser.
A eso se suma la repetición insistente de “por vos”, que en los tercetos finales va marcando un ritmo casi de juramento: “por vos nací, por vos tengo la vida, / por vos he de morir, y por vos muero”. Esa reiteración intensifica la entrega y da al cierre una fuerza memorable, porque convierte el amor en principio, presente y destino al mismo tiempo; no se habla solo de afecto, sino de una dependencia existencial total.
También conviene notar la importancia de palabras como “fe” y “presupuesto”, que introducen una dimensión casi espiritual en la vivencia amorosa. Cuando el poema dice que “de tanto bien lo que no entiendo creo”, sugiere que el amor verdadero rebasa la explicación racional y exige una aceptación confiada; esa mezcla de emoción, pensamiento y fe amorosa ayuda a entender por qué la poesía garcilasiana dialoga tan bien con la tradición petrarquista, aunque aquí el sentimiento aparece expresado con una limpidez muy personal y contenida.
Leído hoy, el poema sigue seduciendo porque no describe una anécdota amorosa concreta, sino un estado del alma reconocible: el de quien siente que su vida entera ha quedado reorganizada por una presencia. Ahí reside buena parte de su belleza: en esa capacidad para decir lo absoluto con naturalidad, con música interior y con una emoción que nunca necesita exagerarse para resultar inolvidable.
Audio: Víctor Villoria
Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribistes, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.
Cuando tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
Garcilaso de la Vega.
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Ver todas las entradasHola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente en la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!










