El poeta a su amada de César Vallejo

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By Víctor Villoria

El poeta a su amada de César Vallejo

En “El poeta a su amada”, César Vallejo convierte una escena amorosa en una experiencia intensa donde el deseo, el dolor y la muerte aparecen estrechamente unidos. El poema pertenece a Los heraldos negros, libro en el que el autor peruano comienza a formar una voz propia: aún conserva una notable musicalidad heredada del modernismo, pero deja entrar ya una inquietud expresiva que anuncia su posterior acercamiento a la vanguardia.

La amada no es presentada mediante rasgos cotidianos, sino a través de una imagen estremecedora: “tú te has crucificado / sobre los dos maderos curvados de mi beso”. El beso se transforma así en una cruz, y el encuentro amoroso adquiere una dimensión sagrada y dolorosa. La referencia a Jesús y al “viernesanto” —palabra que reúne “Viernes Santo” en una sola unidad— enlaza el sufrimiento de los amantes con la Pasión de Cristo; sin embargo, el adjetivo “más dulce” introduce una paradoja, es decir, una unión inesperada de ideas contrarias. El dolor no excluye la ternura: parece formar parte de ella.

La noche domina el poema como un espacio fuera de lo ordinario. Se repite tres veces “en esta noche”, una insistencia que vuelve el momento casi ceremonial, como si los amantes asistieran a una liturgia íntima. En esa atmósfera “rara”, incluso la Muerte “ha estado alegre y ha cantado en su hueso”: Vallejo personifica a la muerte, le concede ánimo y voz, para mostrar que el amor llega a desafiar lo terrible. La imagen conserva algo inquietante, pero no se limita al horror; sugiere que la intensidad amorosa puede volver familiar hasta aquello que normalmente se teme.

La expresión “mi segunda caída” prolonga el campo simbólico religioso. Puede recordar las caídas de Cristo camino del Calvario, pero también nombra una recaída íntima: una nueva herida, una nueva entrega o quizá un tropiezo en la relación amorosa. Junto a ella aparece “el más humano beso”, una fórmula decisiva porque desplaza lo sagrado hacia la fragilidad de dos personas. El poema no idealiza el amor como una dicha sin fisuras; lo presenta como un vínculo donde caben la culpa, la reconciliación, la necesidad de perdón y el deseo de permanecer unidos.

En los tercetos, la voz poética imagina la muerte compartida: “moriremos los dos juntos, muy juntos”. La repetición de “juntos” expresa una aspiración de unión absoluta, aunque la visión está atravesada por la tristeza de unos “labios difuntos” y una “excelsa amargura” que se va secando lentamente. La sepultura no se representa como un lugar de separación, sino como la posibilidad de acabar con los reproches y las ofensas. Por eso el desenlace, pese a su oscuridad, alcanza una calma extraña: los dos amantes se dormirán “como dos hermanitos”, imagen que sustituye la pasión inicial por una cercanía inocente y apaciguada.

Audio: Víctor Villoria. ✉️

Amada, en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso,
y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,
y que hay un viernesanto más dulce que ese beso.

En esta noche rara en que tanto me has mirado,
la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso.
En esta noche de setiembre se ha oficiado
mi segunda caída y el más humano beso.

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;
se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;
y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.

Y ya no habrá reproches en tus ojos benditos;
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
los dos nos dormiremos, como dos hermanitos.

César Vallejo, Los heraldos negros, 1918

Autor

  • Hola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente JUBILADO. Mi último destino fue la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.

    Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!

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