Comentario
Cabo Sounion de Luis García Montero
¿Qué queda de una historia de amor cuando han pasado los años? Esa pregunta, formulada al comienzo, sitúa el poema entre la intimidad del presente y la mirada distante del futuro. El amanecer rojo, el cuerpo que aún da calor a las palabras y la historia personal «desnuda» fijan un instante de cercanía muy concreto. Sin embargo, esa plenitud ya contiene una duda: los versos escritos ahora podrían convertirse con el tiempo en memoria viva o en una herida que no termina de cerrarse.
Las ruinas clásicas ofrecen la imagen central para pensar esa transformación. No representan aquí un pasado muerto, sino algo deteriorado que conserva su forma y su dignidad. La palabra «derrotados» introduce una nota de fragilidad, mientras la hierba, el mármol frío y el friso desgastado trasladan el amor desde el calor inmediato hacia un tiempo más amplio. El amor aspira a durar, aunque sea como una huella incompleta. Entre el cuerpo presente y las piedras antiguas, el poema sugiere que la emoción puede sobrevivir no intacta, pero sí reconocible, contra la inmensa soledad del tiempo.
Audio: Víctor Villoria. ✉️
Al pasar de los años,
¿qué sentiré leyendo estos poemas
de amor que ahora te escribo?
Me lo pregunto porque está desnuda
la historia de mi vida frente a mí,
en este amanecer de intimidad,
cuando la luz es inmediata y roja
y yo soy el que soy
y las palabras
conservan el calor del cuerpo que las dice.
Serán memoria y piel de mi presente
o sólo humillación, herida intacta.
Pero al correr del tiempo,
cuando dolor y dicha se agoten con nosotros,
quisiera que estos versos derrotados
tuviesen la emoción
y la tranquilidad de las ruinas clásicas.
Que la palabra siempre, sumergida en la hierba,
despunte con el cuerpo medio roto,
que el amor, como un friso desgastado,
conserve dignidad contra el azul del cielo
y que en el mármol frío de una pasión antigua
los viajeros románticos afirmen
el homenaje de su nombre,
al comprender la suerte tan frágil de vivir,
los ojos que acertaron a cruzarse
en la infinita soledad del tiempo.
Luis García Montero, Completamente viernes, 1998
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Ver todas las entradasHola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente JUBILADO. Mi último destino fue la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!





