Si Dios fuera mujer de Mario Benedetti

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By Víctor Villoria

Si Dios fuera mujer de Mario Benedetti

«Si Dios fuera mujer», de Mario Benedetti, pertenece a El amor, las mujeres y la vida (1995), libro en el que el poeta uruguayo aborda el afecto, la libertad y las desigualdades desde un lenguaje próximo y coloquial. El poema parte de una pregunta aparentemente sencilla, «¿Y si Dios fuera mujer?», para plantear una inversión provocadora de la imagen tradicional de Dios. Frente a una divinidad masculina, lejana y asociada al poder, Benedetti imagina una figura femenina, corporal, acogedora y próxima a las necesidades humanas.

La repetición de «Si Dios fuera mujer» organiza el poema y le da un ritmo insistente. Esta repetición no pretende demostrar una idea mediante argumentos religiosos, sino explorar sus consecuencias emotivas y sociales. Por eso aparecen «agnósticos y ateos» que quizá ya no dirían «no con la cabeza», sino «sí con las entrañas»: la expresión contrapone la razón que niega con la emoción profunda que acepta. La posible divinidad femenina despierta una adhesión nacida no del miedo ni de la obediencia, sino de la cercanía, el deseo y la confianza.

Las imágenes del cuerpo constituyen una de las claves del texto. Los «pies no de bronce», el «pubis no de piedra», los «pechos no de mármol» y los «labios no de yeso» rechazan las estatuas rígidas y las representaciones sagradas inmóviles. La negación repetida de esos materiales convierte a Dios en una presencia viva: no es una figura intocable, sino alguien a quien se puede besar y abrazar. Así, la sensualidad no aparece como una ofensa a lo sagrado, sino como una forma de dignificar el cuerpo femenino y de humanizar lo divino.

El poema mantiene un tono entre jocoso, tierno y crítico. Expresiones como «vaya, vaya» o «qué lindo escándalo sería» introducen un habla cotidiana que rebaja la solemnidad religiosa sin caer en la burla superficial. También resulta significativa la oposición entre el «reino de los cielos» y el «zaguán del infierno»: la mujer divina no se instala en una altura inaccesible, sino que espera cerca de quienes sufren, con «sus brazos no cerrados» y «su rosa no de plástico». La rosa sugiere autenticidad, belleza y fragilidad; al negar que sea artificial, el poema defiende un amor verdadero, no idealizado ni decorativo.

El final llama a esa hipótesis «prodigiosa blasfemia», una expresión deliberadamente paradójica: aquello que podría considerarse irreverente se vuelve «venturoso» y «espléndido». Benedetti convierte la blasfemia en una celebración de la igualdad y del afecto. De este modo, el poema no ofrece una nueva doctrina religiosa, sino una crítica poética a las imágenes patriarcales de lo sagrado y una imaginación más compasiva, libre y cercana de Dios.

Audio: Víctor Villoria. ✉️

¿y si Dios fuera una mujer?
Juan Gelman

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

Benedetti, El amor, las mujeres y la vida, 1995

Autor

  • Hola. Soy Víctor Villoria, profesor de Literatura actualmente JUBILADO. Mi último destino fue la Sección Internacional Española de la Cité Scolaire International de Grenoble, en Francia. Llevo más de treinta años como profesor interesado por las nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura españolas; de hecho he sido asesor en varios centros del profesorado y me he dedicado, entre otras cosas, a la formación de docentes; he trabajado durante cinco años en el área de Lengua del Proyecto Medusa de Canarias y, lo más importante he estado en el aula durante más de 25 años intentando difundir nuestra lengua y nuestra literatura a mis alumnos con la ayuda de las nuevas tecnologías.

    Ahora soy responsable de esta página en la que intento seguir difundiendo nuestra literatura. ¡Disfrútala!

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